jueves, 9 de octubre de 2008

EFÍMERO

Tengo la sensación de que este instante es eterno. Es algo que sucede en mi cabeza, recuerdo falso mutante que sigo recreando, reviviendo diferente a cada momento. Me da miedo pensar que pudiesemos quedar así por toda la eternidad, tan cerca el uno del otro, tan lejos, por inmóviles, estáticos, sintiendo la cercanía del momento ansiado que no se producirá, que no va a germinar porque lo hemos decidido así, queremos que sea eterno, eterno acercamiento inmóvil. Me niego, reniego, maldito instante eterno, me encrespa sentirlo como un encadenamiento de seres idénticos, clónicos e inmutables, momento vivido durante una vida entera, deseo que se acabe el deseo, deseo culminar mi deseo, deseo acabar con este eterno instante instantáneamente encadenado a sí mismo. Con un gran esfuerzo tiro de mi cabeza con todas mis fuerzas y consigo, por fin llegarte. Poso y reposo, pito y repito. Glorioso instante que pudiera ser eterno... Es una suerte que la eternidad sea tan efímera.

3 comentarios:

Lidia dijo...

Eternamente efímero,
pero eternamente tenso.
Frágil, pertrechable y por tanto, fin,
fin, que no damos sino ardemos,
sino ardemos
al confín,
de las líneas rotas con los besos.

Nemes dijo...

El texto nació de la sensación de que el tiempo es infinito en cada uno de sus instantes. La verdad es que no he conseguido plasmar esa sensación en él, me queda un poco grande.
Lidia me encanta el texto que has escrito, hablas de esas sensaciones que tengo, muy bueno unir el beso al fin... Me encanta tu poema. Un abrazo y gracias por entrar a probar un bolondro...

Nemes dijo...

Estoy escribiendo algo que ya está escrito,
exhalan mis labios un beso que seguía flotando hasta que se ha posado en tus ojos,
recoges cada una de estas letras,
ya reposan al lado de tus pensamientos,
nacieron informes para atravesar tus filtros,
se transforman tangibles
mientras cayeron a esta ventana,
se enredan en tu cabeza,
revuelven tu pelo,
te lucharán mientras te habitan,
los transformas,
mutan a tu imagen y semejanza porque ya están dentro.

Lees lo que ayer posé con estos dedos-labios, que todavía desconocen tu tacto...