lunes, 27 de julio de 2009
sábado, 25 de julio de 2009
viernes, 24 de julio de 2009
Iguales
Algunos momentos uno se funde con otro para convertirse en uno. A veces esos momentos se extienden a horas. En ocasiones se enredan sensaciones en un grupo. Esos unos transformados en otro que no suma más de uno, aunque parezca más grande. Pasa uno a ser parte de un algo e incluso disfruta de esa parte que le toca a uno, que es todo.
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Llega ese coche que uno estaba esperando, que viene a recoger a uno para volver a un trabajo que quería olvidar uno, un volver a preparar mesas, servir platos, un empezar de nuevo que parece la continuación de un recoger mesas y servir platos de la noche anterior.
Siente uno que algo se ha tragado ese tiempo sucedido entre servicio y servicio, ese tiempo utilizado para el descanso que ha marchado dejando piernas cargadas, manos doloridas y espaldas tensionadas. Un instante antes todo era gozo, en un pozo.
Trata de agarrarse a la memoria un descanso ya defenestrado. Sigue cayendo relax en un pozo sin fondo. Espera que sea uno quién le ponga alas, espera que uno se mantenga al otro lado del hilo, sujetando con fuerza estos embites del viento. Si células tienen memoria sólo recuerdan que nacieron para seguir trabajando y parar es el fin, células sólo tienen camino.
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Vuelve uno a un coche que le lleva hasta punto, camino de retorno. Sigue uno donde quedaron cosas ayer.
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Destruyen unos un caos, transforman en orden lo que volverá a ser desorganizado en el momento siguiente, hacer y deshacer que es hacer. Se alimenta bucle que envuelve, llena y ocupa. Bucle cielo que protege.
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Mientras todo esto sucede, unos han sido peces, han sido un banco que se mueve como uno solo...
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jueves, 23 de julio de 2009
Campanilla II
Se elige racionalizar
Se acerca un fin de semana de dobleces,
de sábados servidos, dejan a uno
en triples saltos mortales, en sueños.
Domingos que nacen de golpe.
Miran ojos un cuerpo que no puedo follar,
salta el miura alocado rayando esquinas,
se adoran fracasos en cuerpo,
placer que sigue doliendo.
Fuego espera en la cama,
se alimentan hambres y sueños,
dejarse llevar es mínimo,
lejana cima coronada.
Cuando no se profundiza en la superficie
embiste el suelo que pisa,
se aspira a llegar,
cama permanece esperando.
No piensa uno que se necesita,
no se raciona ni se racionaliza,
no ve ahora uno ataduras en encuentros,
se han soñado futuros.
Se encuentran oportunidades,
pocas, entre platos sin café,
sueña lapicero con el sexo
blanco posado en papel.
martes, 21 de julio de 2009
Cara sin rostro
Llega sin un rostro que no necesita,
sentir cómo escapan entre dedos
besos recogidos en labios,
uno o dos o tres o cinco.
Cae a los pies un nuevo encuentro,
van llenándose momentos
que no llegan a fracaso.
Escucha el móvil en silencio,
gritan dedos, textos
tocan suelo, vuelo.
Comer de manos quisiera.
Junto a una mesa vacía
otra rebosa miel, tila,
cereales, leche, magadalenas...
para el pan sigue las migas.
Soñando I
Anoché se acostó uno soñando letras,
se acercó uno a la cama y cayó en sueño
profundo justo antes de dar el último paso.
Lanzo unas manos que se agarran
en movimiento reflejo.
No hubo transición entre consciencia
inconsciencia,
vuelve uno a apagar un despertador
que suena desde hace una hora.
Queda un vacío que no se ha dormido
solo,
sólo se ha dormido,
vuelan las letras que han acompañado
truenos,
faltan los recuerdos compartidos.
Empiezan a sonreír ojos
un nuevo día, que se abre
camino entre legañas
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